Bajo la dirección de Josep Guardiola el equipo selló un año de ensueño en el que consiguió todos los trofeos oficiales posibles. Seis títulos que se consiguieron con autoridad y con el reconocimiento unánime de la superioridad del equipo en el terreno de juego. A final de temporada la escalada de alegrías fue vertiginosa, y los títulos se fueron sucediendo hasta terminar el año.